Estoy preocupada. No creo que sea un problema en la vista. Pero antes yo reconocía ciertas formas y ahora ya no. Los anteojos no me ayudan, y eso que los cambié hace unos meses.
Una vieja amiga rescató nuestras fotos del colegio y me las mandó en un CD.
La contadora me prometió las Declaraciones Juradas para que las presente en la AFIP y me las mandó a casa con una moto: un CD.
Lo que le pasa a tía Elisa no me gusta nada. La voy a llevar a otro médico para tener un a segunda opinión. Por suerte en la clínica donde la atendieron todos estos años me entregaron su historia clínica: otro CD.
Telecom trajo las nuevas Guías de teléfono a casa y esta vez vienen acompañadas de un CD – Es el último año de estas porquerías- me dijo el encargado del edificio rodeado de paquetes envueltos en plástico – a partir del que viene, viene sólo el CD, menos mal.
Soy como un aborigen frente a todos esos redondelitos plateados. Me parecen todos iguales. Menos mal que a veces les escriben algunas palabras que me orientan y que tengo una máquina donde los meto y, después de tocar una combinación de teclas, puedo ver lo que hay adentro. Porque así, solos, no sirven para nada. Los aborígenes conocían cada planta por su forma, su olor, su sabor, y con ellas curaban a los enfermos. Yo empiezo a sentirme como un aborigen con un puñado de píldoras en la mano, las miro y no puedo distinguir la que saca el dolor de cabeza de la que mejora el asma ni de la produce abortos. Atesoro en mi cartera un círculo plateado sin saber si llevo las irrepetibles fotos de mi infancia, el padrón electoral de la Ciudad de Buenos Aires o las películas porno caseras de mi vecina y su novio, un andinista belga. Antes yo me daba cuenta…


Quedáte tranquila, pronto serán reemplazados por la memoria flash y no tendrás más problemas. No sólo no podrás identificar el disco, no podrás saber nada de lo que contiene el endemoniado artefacto sino contás con un puerto USB ¿Tenés uno?
ResponderSuprimirNo sé vosotros pero esas tardes sin nada mejor que hacer, las fotos que miro son las del álbum, aunque estén digitalizadas, tiene un encanto totalmente distinto.
ResponderSuprimirLlamadme retrógrado, si queréis, pero para leer lo que se dice leer tiene que ser un libro, con sus páginas y todo eso
Me hiciste acordar a mi mamá! jeje! Y ojo, que los CDs ya están pasando de moda!
ResponderSuprimirNo me estreses más Valebé !!! beso a vos y saludos a tu mamá, que me entenderá...
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